jueves, 23 de diciembre de 2010

Sovay

Tengo un desprendimiento.

1

Se me caen los brazos, pero tengo el cuerpo lleno de escalofríos, cada pedazo de mi brinca y llego a sentir, es tanto la fuerza de mi cabeza que todo cae, la energía de la música me hace caer.

Caigo lento, pero el caer no es caer, siempre malpensaste el caer, y ya tu voz no existe no cuenta, se murió desde hace años, te desperendés de mí, estoy cayendo te quedaste arriba.

Yo caigo hacia arriba donde la oscuridad es la claridad de el ojo humano.

2

Son vibraciones, son movimientos, cada palabra me lleva más lejos, se me caen los ojos, ellos los dejo con voluntad nunca me han servido.

Alguna vez que alguien tomó mi mano, alguna vez que alguien me habló al oído y me pidió perdón, no lo necesito, y ya no más. No necesito más de vos, no necesito más de él, de su vaga voz que a veces retumba por mi cabeza, estoy sorda.

Mis oídos caen lento más lento que yo.

3

Estamos muertos desde que empezamos a pensar, aunque se caiga mi cuerpo, aunque se caiga cada mísero pedazo de mi cuerpo, caen lento, No me resisto a la caída.

Nadie me salva, y tampoco pido ayuda, estoy leyendote los labios desde acá.

Soledad.

Soledad.

Soledad.

Amé.

Amé voces.

Amé el silencio.

Soledad.

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