jueves, 23 de diciembre de 2010

Rata

Me senté en la escalera de ese horrible lugar y me puse a divagar y a hablar con los bichos de las esquinas.

Cuando una rata me entendió y se sentó a mi lado y comentamos la suciedad de la vida y como las alcantarillas se tapan con recuerdos entonces todo se inunda con lágrimas, por eso ella no paraba de mencionar la importancia de limpiar la cabeza constantemente.

Como soy inmensamente desordenada mi cabeza está llena de alcantarillas tapadas y de calles sucias.

De árboles creciendo en medio de mi edificio y música desordenada corriendo por los pasillos de mi ciudad.

Rata café, y enojada me regañaba sin aún mencionarme el nombre que podría tener esa simpática y molesta rata.

Cuando tomó un aire de tanto hablar se detuvo y con un acento alegre me tocó la rodilla y se disculpó.

-me llamo Eva. Me dijo con un aire contento y orgulloso.

Mi mamá me puso Eva porque todas mis demás hermanas que son como 40 todas se llaman Juana o María.

Le di mi mano y se sentó en ella y me dijo que no había que callarse cuando uno quería algo, me contó ue había peleado con su madre por 4 meses hasta que le cambiara el nombre.

Como no lo hizo ella huyó de su casa y se fue a vivir en las mentes e imaginaciones de un edificio chueco y sucio.

-Me gusta acá, es colorido! Me dijo mientras se iba subiendo a mi hombro.

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