jueves, 23 de diciembre de 2010

Luciérnaga

Entonces la luz llegó, en la inmensa oscuridad

Las luces de los faroles en las calles

Me guiaron al final de este camino

Adonde ya no estás vos y adonde el tiempo se va deslisando entre mis dedos

Ya no puedo atraparlo más

Como voy tomando aire para seguir caminando

Veo una luz y me veo mi

Veo esa luz que me lleva a un bosque de árboles azules

Donde no existe el tiempo

Donde estás pero no te puedo encontrar

Y no puedo abrir las puertas para entrar en vos

Pero acá ya no importa

Acá el cielo sabe a menta

Donde el deseo de amar como yo una vez amé

Se desvanece lentamente mientras que cada vez mi cabeza explota más

Porque me voy fundiendo con este bosque azul

Los pasos mudos en el verde pasto

Marcados en mi

Las miles de luces rodeandome

Pidiendo que nade

Tomando ese bote a la orilla del mundo

Llego a tu universo

Frente a esas puertas que no se abren

Y quiero volver pero mis brazos y piernas no pueden de tanto remar

De tanto andar en este universo azul

En este bosque azul

Y puedo descansar

Puedo callar el miedo y gritar en la punta de una estrella

Puedo llorar aún

Descanso en un recuerdo

Descanso en el recuerdo de las luces

Y de amor se va llenando la vida

De menta, café y chocolate

Con música me retiro de tus puertas

Me rindo

Porque no pude abrirlas, aunque amo tanto

Se lo voy a regalar al viento y un papel

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