Golpecitos al pecho. Tormento de no acabar, corazón se sale por mis oídos. La migraña le gana a los pasos, caída lenta.
Lágrimas, y manos que encogen los huesos, que encogen las rodilas, crugir, de las palabras rebotando contra el alma.
Llenos de sal los ojos caen y mueren en verde.
Noches que se mezclan con los días. Y empiezo a dejar de ver, empiezo olvidar las horas, mezcla interminable.
Noches de mil horas, encogidas en gemidos, y rasguños, tratando de romper el cráneo para dejarlo volar, dejar volar la vida.
la cucaracha ya no puede caminar
ResponderEliminarporque le falta
porque no tiene
la patica para andar
¿esto le preocupa? a mí sí.